#reformalowcost

Algunos habréis leído, e incluso visto, algo sobre la dichosa reforma en la que me he metido, justo cuando estaba a un click de comprarme mi billete de tren destino Alacant, y pasar una semana de paz, tranquilidad, relax y demás adjetivos que se os ocurran y sean sinónimo de desconexión del mundo.

La cosa surge porque un “relative” decide que está hasta las narices de un negocio, y a Limón se le iluminan los ojillos pensando en que esta puede ser su oportunidad para montar ese bar que siempre ha querido y nunca ha podido, por diferentes motivos. El caso es que me puso carita tal como esta:

Porfa, echame una mano!!

Y no pude decirle que no. Me lié la manta a la cabeza, le puse la propia como un bombo a amigos arquitectos y compañeros de carrera (gracias por vuestra paciencia infinita), y nos lanzamos a darle un lavado de cara a un negocio que se había pintado dos veces en dieciocho años, y cuyo aspecto no era ni retro, ni clásico, ni vintage, sino simplemente descorazonador. Para muestra unos botones:

Llamemoslo rústico
De lo más acogedor

El local tiene dos plantas pero, por el momento, yo sólo me atreví con la de abajo (que les estoy viendo venir, y como me descuide me meten en otro fregao sin que me entere).

Cuando llegamos, este era el aspecto que lucía:

Deprimente, de verdad. Disculpen el flash, pero las mejores fotos se las han quedado los troyanos.

Aquí había trabajo para un verano, pero nosotros teníamos una semana, que se quedó en cuatro días, porque ya no había forma de anular el viaje a Rumanía, y justo coincidía con la única semana que cerraban. En esos cuatro días, había que pintar el interior, quitar o cambiar el zócalo de corcho, condenar los radiadores de la antigua instalación de calefacción, cambiar el suelo y pintar la fachada y vestíbulo. Super relajante
Empiezo a buscar pintor, y entre los que ni se dignan a coger el teléfono, los que no están libres, los que quedan en llamarte para concretar una cita y nunca llaman, y los que directamente te dicen “perdona pero estoy de vacaciones”, juntamos siete pintores que no están por la labor. Y el día del viaje se acercaba.

¿Al final qué pasó? Pues lo que era de esperar. Relative llama a uno que le hace las ñapas, a nosotros nos dice que es de fiar, (nosotros estamos en Rumanía en medio de casitas de cuento, por si os habeis olvidado), y acaban haciendo una chapuza de mucho cuidado. Yo echo el bofe cada vez que les veo y a puntito estoy de mandarlos “a tomar Fanta” por el bien de mi futura úlcera (que acabara saliendo, ya veréis)
Como sea, acaban la mitad de su chapuza el mismito domingo por la tarde, y el lunes a las 7:00 la cafetería tenía que estar poniendo café y churros (con un olorazo a pintura para pillarse un buen colocon, y la pintura de la puerta mas blandita que las carnes de la Duquesa de Alba). Resultado: la puerta hecha unos zorros esperando ser repintada, cuando las ranas crien pelos o al simpático pintor le venga bien, que viene siendo lo mismo.
Con este panorama de cumplimiento exhaustivo del plan de trabajo, no nos quedó otra que esperar a que cierren por las tardes, y entrar nosotros para cambiar el zócalo de corcho por uno de metacrilato, haciendo agujeros y avellanando hasta que el cuerpo aguante, o sacrificando cada fin de semana para cambiar lámparas y cambiar el suelo.

Y así desde el 17 de agosto, hasta hace poco más de un mes.

La parte mala ha sido el agotamiento absoluto que tenían nuestros cuerpecillos, y la pérdida de sensibilidad que me ha quedado en la yema de un dedo (regalito de ponerse el suelo Gerflor en 50m2, y hacerse la mayor parte de los remates)

Lo bueno, la satisfacción de ver el cambio que ha dado el local, que a unos les gustará y a otros no, pero no pueden negar que no parece el mismo. Y sobre todo el vencer el miedo al fracaso y comprobar que los años invertidos en estudiar Aparejadores no fueron en balde (aunque aún no me haya animado a terminar el proyecto. Sí, lo se, tengo que hacerlo, y sin duda lo haré, algún día)

Para que juzgueis vosotros mismos, os dejo fotos de como ha quedado:

La mesa de antes ha dado un buen cambio, ¿no os parece?

Perdonad la calidadde las fotos. Gajes de hacerlas con un móvil no muy bueno

¿Y qué os parece el salón de la cafetería? ¿Os gusta el vinilo del skyline madrileño?

Esta parte me encanta. En una pared de azulejos, cubierta con madera, hicimos esta pizarra con pasta alisadora de azulejos y pintura para pizarra (valga la redundancia). El cambio, brutal!!

De aquí no tengo foto pre obra, pero solo os digo que la puerta tenía el mismo color sapeli “casa de la abuela”, y que al vestíbulo de los aseos, donde está la cortina, se accedía por unas puertas tipo oeste americano. Sin palabras.

Independientemente que te guste mas o menso el color, no me negareis que tiene más luminisidad

La verdad es que dandoles un nuevo uso a las cosas que ya tienes, con muy poco dinero se consiguen grandes cambios. Como las ilustraciones o fotos y los espejos de la cafetería que, con un simple corte a medida y pulido de bordes, han acabado cambiando el aspecto del baño.

Y así hemos reutilizado los espejos y la lámina, cambiandole el marco
Así estaba (atención a los apliques)

Aún queda mucho trabajo, sobre todo en la decoración, pero poco a poco va quedando un espacio muy agradable y versatil, donde igual te ponen un menú de medio día como te organizan un coctel para cuarenta (como en el que estuve este pasado sábado, y del que aún les debo unas fotos)

Ahora estoy liada con un “fake jardín vertical” con cesped artificial, para cubrir una de las paredes que aún están desnudas. Os pondré el DIY cuando lo tenga listo, si es que llega a buen puerto.

Mientras tanto, como no quiero aburriros ni sobrecargar el post, si quereis ver más fotos del proceso solo teneis que pasaros por la fanpage del Restaurante La Biela Madrid

Y si trabajais por la zona (Plaza de Castilla), podeis acercaros a echar un vistazo y dejar vuestras sugerencias, fotos o comentarios, que serán muy bienvenidas (buenas ideas nunca vienen mal) Sólo tienen que cumplir un requisito, ser totalmente

#lowcost

Nos vemos a la vuelta del #17NBCN, y algunos allí mismo.

¡Feliz día a tod@s!

 

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2 comentarios en “#reformalowcost

    1. Hija, así da gusto. Qué agradecida!
      Ahora sólo te falta pasarte un día y conocerlo de primera mano, para poder dar tu opinión sincera (que no quiere decir que esta no lo sea, eh!)

      Te dejo que estoy liada con el post del #17NBCN, y me faltan las horas para organizar las fotos.
      Besotes!!!

Y tú, ¿qué opinas?

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